Sobre el mar se ha escrito demasiado y no lo suficiente, es relajante como observador, estresante en ocasiones para el pescador, es hogar para las criaturas marinas. Sobre todo es inmenso.

En ocasiones tranquilo, en ocasiones alborotado; el mar parece ser un niño que acciona según el humor de la luna. No puedes ganarle, si te confías te lleva mar adentro, si no lo respetas una ola te revuelca, si nadar no sabes en la orilla espera, si el mar esta frío espera a que el sol lo caliente. El mar tiene ciclos, alimenta a propios y extraños, en ocasiones nos advierte de su presencia con maremotos, no es de inteligentes irrespetar al mar.
Esto es solo una reflexión hacia lo que el mar te hace pensar, es un cuerpo que nunca esta estático, en movimiento siempre, purificando oxígeno, llevando alimento y aún asi las ballenas duermen ahí. ¡La grandeza del mar!